Ir al contenido principal

RADIO JAZZNOEND. JACO PASTORIUS: TRES VISIONES DE UN SECRETO


Radio Jazznoend vuelve a la carga con un homenaje a la última leyenda musical de las postrimerías de la gran era jazzística. Jaco Pastorius fue, tal y como él mismo se definía, el mejor bajista eléctrico del mundo. La egolatría y la arrogancia que marcaron su personalidad, fueron de la mano de un genio musical innato, que se manifestó en una creatividad musical sin limites, tanto como compositor como intérprete virtuoso en su instrumento, el bajo eléctrico sin trastes, del cual se puede considerar, prácticamente, creador y gran maestro. 


Durante su breve existencia, dejó una imborrable impronta en el grupo de jazz fusión "Weather Report", en el que permaneció cinco años a partir de mediados de la década de los años setenta.
(Escucha nuestro programa: Weather Report. La Era Pastorius)



Sus propios registros discográficos son más bien escasos. Dos álbumes de estudio, "Jaco Pastorius" y "Word of Mouth" y alguna grabación en directo como "Invitation" registrada en los últimos años de su carrera, son el exiguo testimonio de su arte, pero ha sido más que suficiente para haber creado una escuela en la que se han formado varias generaciones de bajistas desde entonces. 



La enfermedad mental y las adicciones protagonizaron los últimos años de su vida. Una época de lamentable decadencia física y artística que finalizó con su dramática muerte en el mes de septiembre de 1987, a la edad de 35,  tras una pelea en un club de Wilton Manors, en Florida.  


Nuestro programa recorrerá todos los aspectos y épocas de la carrera de este mito cuya magnitud, trasciende con mucho de lo meramente musical y del que nos despediremos con el homenaje que el propio Miles Davis le rindió en su álbum "Amandla", interpretando el tema de Marcus Miller "Mr. Pastorius. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

FRANCIS ALBERT SINATRA Y ANTONIO CARLOS JOBIM: CAMINOS CRUZADOS

En el año 1967 Antonio Carlos Jobim y Francis Albert Sinatra, se reúnen en un estudio de grabación de Los Angeles para escribir una de las obras maestras de la música del siglo XX. Ésta es la crónica de aquel encuentro. Es un largo artículo, inadecuado para un blog, lo sé. Pero te invito a leerlo con calma, mientras escuchas su música inmortal, tal vez en la buena compañía de una copa de Jack Daniels con hielo. Sinatra lo hubiera querido así... SUCEDEU ASSIM Corre el año 1966, cae la tarde en la playa de Ipanema, en Rio de Janeiro. En el Bar Veloso, el compositor brasileño Antonio Carlos Jobim toma una copa con algunos amigos. Desde hace algunos años, este genio carioca vive a caballo entre Estados Unidos, donde desarrolla una pujante carrera musical y su ciudad natal, Rio de Janeiro. La música de Jobim y en general la bossa nova brasileña que ha nacido apenas cinco años atrás en las playas cariocas, ha causado furor en el mundo entero. Decenas de músicos de

MILES DAVIS, LIVE AT THE PLUGGED NICKEL, 1965

Miles Davis A mediados de la década de los sesenta del pasado siglo, el trompetista Miles Davis se enfrenta a una de las grandes crisis de su turbulenta existencia, uno de esos momentos de inflexión que jalonaron su vida y su carrera y de los que siempre salió victorioso y reforzado, dispuesto a protagonizar una nueva revolución en la historia de la música. En los cincuenta fue su adicción a la heroína la casi acaba con su vida y su carrera, pero en un épico acto de voluntad, fue capaz de superar su brutal adicción por sí solo, alzándose como un líder carismático, una personalidad adorada no sólo por sus indudables méritos musicales, sino también por su controvertido carácter, su intransigencia, su desdén hacía críticos y seguidores, su indudable atractivo físico y su vestimenta a la moda. Así a lo largo de los años, fue labrando una seductora imagen de rebeldía que rayaba la hostilidad. Guapo y elegante, siempre bien vestido, airado, desdeñoso ante cualquier halago. Tal

V.S.O.P.: THE QUINTET. HERBIE HANCOCK Y EL LEGADO DE MILES DAVIS

A mediados de los años 70, muchos críticos afirmaban que el jazz había muerto. En efecto, en el año 1969, el trompetista Miles Davis, con su álbum Bitches Brew, parecía haber cerrado definitivamente la era del jazz acústico. Pero lo bien cierto es que, hasta poco antes de la grabación de este histórico álbum, Davis había conducido el jazz acústico a las más avanzadas posiciones de la vanguardia y lo había hecho con un conjunto de jóvenes músicos, que le acompañaban desde mediados de la década de los añs 60. En aquel quinteto preeléctrico se encontraban el saxofonista Wayne Shorter, el pianista Herbie Hancock, el bajista Ron Carter y el batería Tony Williams.  Músicos geniales que procuraron al conjunto de Davis el impulso innovador que precisaba en aquella convulsa época y que le condujeron, en poco tiempo, hasta las puertas del jazz-rock. Tras Bitches Brew llegó la diáspora y cada uno de los miembros de aquel grupo, siguió su carrera por separado, casi todos ellos en el á