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BEN WEBSTER: EL SEÑOR DE LA BALADA

 
Benjamin Francis Webster, nuestro adorado Ben Webster, Maestro de maestros, Señor Supremo e indiscutible de la balada, miembro de los Tres Jinetes Del Apocalipsis del saxo tenor junto a Coleman Hawkins y Lester Young, uno de mejores y más influyentes saxos de todos los tiempos con Charlie Parker y John Coltrane, saxofonista inmortal...
 
Pero no, por desdicha no era inmortal, y su mítico saxo tenor (el legendario "Bessie") se apagó para siempre. Éste año se cumplirá el cuadragésimo aniversario de su muerte, excusa perfecta para recordar a éste monstruo del jazz, uno de sus mejores y más eximios multiinstrumentistas (violín, clarinete y sobre todo piano, donde demostró ser un consumado maestro), pero poco ante su ilimitado dominio instrumental del saxo...
 
Ben es otro de ésos monumentos a Kansas City, una de las ciudades pioneras del jazz, donde vieron la luz, se educaron o lograron la fama artistas como el mismo Ben, Charlie Parker, Lester Young, Coleman Hawkins, Count Basie... Ben, otro portento del jazz, comenzó, en los años treinta, formándose en las grandes big band del momento (Henderson, Wilson, Carter, Kirk) donde el poderoso sonido de su saxo, aunque aún primerizo, ya dejó su impronta... se estaba gestando un prodigio.
 
Pero hablar de Ben es hablar de la historia del jazz, y de uno de sus máximos valedores. Él no buscaba la segura pero anodina vida de músico "de banda", quería más, y su camino no se detuvo allí. Su próximo objetivo era el cúlmen para todo músico de jazz, la Orquesta de Duke Ellington, donde permaneció cuatro años curtiendo su estilo, pero su camino hacia el protagonismo solista estaba muy claro, y tras dejar a Duke formó su propio grupo. No le fué bien y volvió con éste, y su estilo se asentó definitivamente, y su reputación de rey de la balada, rubricada ya a finales de los cincuenta. Algunos de sus mejores solos pudimos oírlos allí, y de nuevo Ben buscó afianzar su carrera solista, donde creció ésa alternancia que ya nunca abandonaría, su faceta más lírica donde llevó la ternura y belleza al último extremo en las baladas más románticas posibles... pero también su lado más agresivo, con un fraseo brutal, en los tiempos más rápidos...
 
Y es que la mejor definición de Ben la formuló Rex Stewart, magnífico cornetista, que dijo que era el "Dr. Jekyll y Mr. Hyde" del jazz, pues podía, con idéntica facilidad, mostrarse como el más tórrido de los baladistas pero también como el más devastador killer del saxo, como expuso mil veces, demostrando de nuevo que era uno de los más completos y complejos saxofonistas del momento, de todos los momentos, puliendo definitivamente ésa característica tan suya, ése sonido 100 % Webster, su sensualidad, ése sonido cremoso, su vibrato, su característico chorro de aire que lo hace inconfundible, su tempo, ése detener el tema hasta que el silencio se torna insoportable... y entonces, su poderoso rugido vuelve, sorprendiéndote siempre... Ben Webster es uno de los mejores ejemplos del jazz más sobrecogedor y espléndido de todos, de una calidad a prueba de años, de décadas de siglos... Ben Webster, el jazzmen más atemporal de todos los tiempos.
 
 

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